Parece que fue ayer cuando en el mayo del 2013 dos amigos unieron el Faro de Anaga con el Faro de Teno de manera non-stop, o lo que es lo mismo, cruzar Tenerife de Este a Oeste, ascendiendo al pico del Teide. Si en ese momento, hubiesen sabido  que tres años después, ese desafío personal, se iba a convertir en lo que es hoy, jamás lo hubieran creído.

Doce meses después, comenzó la andadura de lo que cariñosamente se denominó #FaF, manteniendo el formato de travesía en parejas y de forma no competitiva. Ese año, casi sin quererlo, se forjó el espíritu FaF, donde tanto clubes, aficionados, familiares y amigos, se volcaron en un fin de semana fuera de lo común, donde no primase la competición, ni un dorsal, pero si la camaradería, el amor por la montaña y la lucha por conseguir un objetivo,  un duro objetivo, recordemos que es una travesía de 140 kms., casi 16.000 metros de desnivel  acumulado y un tiempo límite de 34 horas para completarlo. De hecho, ese año, tomaron la salida 28 parejas, completando la travesía solo 29 personas.

En 2015 se repitió, esa vez fueron 29 parejas las que tomaron la salida, 26 participantes la completaron.

Y de este modo llegamos al 2016,  un 2016 diferente. Es cierto que con tres años a nuestras espaldas, se supone que las cosas deben de ser más fáciles, pero a nuestro modo de ver, las responsabilidades son  mayores.  Es innegable que el FaF ha crecido, que muchas más personas se fijan en él, que ya no todos los participantes son caras conocidas, sino gentes que llegan de otros lugares, que oyeron hablar de esta experiencia y que esa “diferencia” que la caracteriza, es lo que hizo que se apuntaran a la caravana. Y ahí llega el listón alto que nos atemoriza cada año antes de empezar, ¿Cómo mantener ese espíritu, como puede quedar esa magia que estos años ha estado presente?,,,,,Y sucede,  y ahí se forma, por sí mismo, las ganas y la ilusión de un club, los voluntarios que empujan, los amigos y familiares que siguen la travesía, montando esos avituallamientos alternativos, no solo para sus participantes cercanos, sino que se suman a la fiesta y lo hacen para  todos, todo surge solo de la ilusión, las ganas y el empuje de cada persona que sigue la ruta, porque eso es el FaF, algo de todos, un evento con ALMA.

El viernes, tocaba agrupamiento en el embarcadero de San Andrés, junto a la Santacrucera playa de Las Teresitas, donde desde allí comenzaría el desplazamiento en zodiacs por la costa sur de Anaga hasta Roque Bermejo, punto de desembarque y ascenso hasta el Faro de Anaga (cota +290), recordemos que a este Faro, solo se puede llegar por este medio, o a pie por senderos desde el Caserío de Chamorga a 7 kms. Tras la cena y una charla, tocaba dormir al raso, incomodo, si, pero en un lugar privilegiado donde pocos lo han hecho. Y así, a las 6.00 am, se tocaba diana, desayuno, último breafing, y puntualmente a las 8:00  tomaban la salida 76 valientes rumbo al Faro de Buenavista, por delante 34 horas de límite para completarlo.

Los primeros 35 kilómetros recorren el Macizo de Anaga, declarada Reserva de la Biosfera por el Consejo Internacional de Coordinación del Programa MAB 2015. Caracterizada por lo abrupto de su orografía y su “Monteverde”, bosque formado sobre todo en la zona de cumbre por la alta humedad dada por los vientos alisios. Esa humedad, jugaría factura a más de uno con el paso de las horas, un “enemigo” silencioso, que acompañado de la temperatura agradable va mermando lentamente sales y líquidos de nuestro cuerpo.

De este modo, se llegaba al primer avituallamiento oficial en el km 42, ya en el Parque de la corona Forestal, en el Municipio de La Esperanza, donde se tomaría el GR131. Ya en este punto comienzan los primeros abandonos, Anaga, tiene trampa, y quien la ha subestimado lo ha pagado. Llega la tarde y los participantes siguen avanzando por el GR-131, atravesando la corona Forestal a lo largo de más de  30 kms de bosque de Pino Canario hasta llegar al segundo avituallamiento en el km 70, La Caldera. Ya en el Valle de la Orotava, los primeros participantes llegaban aún de día, pero la gran mayoría lo hacía al oscurecer, de nuevo las fuerzas comenzaban a flaquear para más de uno, retirándose unos  y otros llegando fuera del  tiempo de corte establecido. Recordamos que la travesía no está balizada, dándole un plus de aventura, la misma debe seguirse mediante el track facilitado por la organización, por lo que los conocimientos de navegación son fundamentales, y cualquier despiste o pérdida del track, puede robarte un tiempo precioso haciéndote quedar fuera del tiempo de corte, como a más de uno sucedió.

Con el avance de la noche, llegamos al Parque Nacional de Las Cañadas del Teide, pasamos de los 2000 metros de altitud en el km 80 y no bajaremos de esa altitud hasta el km 110, Son más de 30 kms de alta montaña, con ascenso al Pico del Teide (3718m) y pasos complicados por coladas volcánicas, todo ello durante la noche y parte del amanecer en el descenso.

En el Portillo (2120 msnm), lugar de avituallamiento y Base de vida, donde los participantes tomarán el material obligatorio previo al ascenso al Teide, ya existe una diferencia entre la cabeza de la ruta y la última pareja de 3 horas. Ya aquí el número de abandonos comienza a ser considerable, y por delante aún queda el duro ascenso al Teide.

Este año la meteo ha sido perfecta, con temperatura agradable para la altura a la que se llegaba, la mínima de 4ºC y viento prácticamente nulo, aún así, 9 participantes abandonaron durante el ascenso al Teide.

A las 7 am del Domingo, se establecía el corte en la Rambleta ( 3550 msnm), y ya de día seguían 38 participantes en ruta, siendo testigo el PicoViejo de su paso, bajando hasta llegar al avituallamiento de Samara, ya de nuevo a cota 2000 en el km 110.  La luz de la mañana, iluminaba las sonrisas de todos al llegar, pero no ocultaba el cansancio, ni el esfuerzo sufrido, pero todos lo tenían claro, estando aquí, ya solo sería cuestión de pocas horas llegar al objetivo en el Faro de Buenavista. Por delante, el Chinyero, último vólcan en entrar en erupción en la isla (1909), Las Charcas de Erjos, El Macizo de Teno, el valle del Palmar, Buenavista y su Faro. Tras poco más de 27 horas aparecía la primera pareja, formada por Pedro Pérez y José Andrés Rodríguez, a partir de ese momento, poco a poco fueron llegando el resto de participantes, hasta confirmar a los 38 finishers que pudieron completar la travesía, cumpliendo un año más con la media de abandonos de entorno al 50%.

Entre aplausos, sonrisas, abrazos y más de una lágrima, fueron recibidos por los compañeros, amigos y familiares. Cerrando a última hora de la tarde la fiesta de un fin de semana intenso.

Atrás queda una edición que marca un antes y un después, una edición que establece al FaF como una prueba diferente y consolidada, ya no solo a nivel insular, sino conocida fuera de las islas, gracias en gran medida al gran apoyo del sello Alpinultras, sello distintivo de grandes rutas alpinas que tienen ese carácter especial que solo puede dar la alta montaña, las grandes travesías, y el amor por la montaña y que lucimos de manera orgullosa.

Llega el final del FaF2016, pero ya estamos manos a la obra con el #FaF2017, donde esperamos dar alguna que otra sorpresa, eso si, sin perder un solo ápice de nuestro espíritu, que solo es capaz de formarse gracias al apoyo de todos, voluntarios, amigos, familias, clubes, administraciones, cuerpos de seguridad, empresas colaboradoras,,,,,,,